“Le tomé la mano”: Un bombero rompe 29 años de silencio sobre los últimos momentos de la princesa Diana en el túnel de París.

PARÍS — Durante casi tres décadas, Xavier Gourmelon ha guardado un secreto que ha atormentado sus sueños y marcado la historia del accidente automovilístico más famoso del mundo. Ahora, en una explosiva exclusiva mundial, el ex socorrista finalmente rompe su silencio sobre lo que realmente sucedió en las entrañas del túnel del Pont de l’Alma aquella fatídica noche de agosto de 1997.
Mientras el mundo sigue obsesionado con la “Princesa del Pueblo”, el testimonio de Gourmelon amenaza con reavivar todas las teorías conspirativas que han estado latentes desde que el Mercedes S280 chocó contra el Pilar 13.
“Parecía intacta”
Gourmelon, quien dirigió el equipo de respuesta de emergencia esa noche, recuerda la escena con una claridad aterradora. “El auto era un amasijo retorcido de metal y humo”, declaró a los periodistas en una emotiva entrevista. “Pero cuando miré a la mujer en la parte de atrás, no tenía ni un rasguño. No había sangre. Pensé: ‘Va a estar bien'”.
El bombero afirma que, mientras la estabilizaba, la princesa abrió los ojos y pronunció sus últimas y desgarradoras palabras.
“¡Dios mío, ¿qué ha pasado?”
Según Gourmelon, Diana parecía consciente y lúcida. Él le tomó la mano y le ofreció palabras de consuelo, sin saber que las lesiones internas —en concreto, un pequeño y fatal desgarro en la vena pulmonar— ya le estaban costando la vida.
Los minutos “perdidos”
Lo más impactante del relato de Gourmelon, que rompe el silencio mediático, radica en la cronología del rescate. Los teóricos de la conspiración llevan tiempo afirmando que la demora en trasladar a Diana al hospital fue un acto deliberado de sabotaje. El relato detallado de Gourmelon sobre la lucha por sacarla de entre los escombros aviva aún más la polémica.
“Estábamos trabajando contrarreloj, pero el ambiente era… extraño”, susurró una fuente cercana a la investigación. “Los paparazzi no solo tomaban fotos; merodeaban como buitres, bloqueando el paso de los tanques de oxígeno”.
La Sombra de la Corona
¿Por qué esperar hasta 2026 para hablar? Gourmelon insinúa una «cultura de represión» que siguió al accidente. En los años posteriores al siniestro, según se informa, las autoridades francesas y los servicios de inteligencia británicos mantuvieron un estricto control sobre los equipos de primera intervención.
«Me dijeron que me mantuviera al margen», admitió Gourmelon. «Pero el mundo merece saber que ella no era solo una víctima en un túnel. Era una mujer que estaba viva, hablando y buscando esperanza en sus últimos segundos».
Un legado reexaminado
Esta impactante revelación llega en un momento delicado para la Familia Real. Mientras el príncipe Harry y el príncipe William aún lidian con su propia y compleja relación con el recuerdo de su madre, se espera que el relato de primera mano de su “última conversación” cause gran conmoción en el Palacio de Buckingham.
¿Fue realmente un accidente provocado por un conductor que iba a exceso de velocidad y un chófer ebrio? ¿O acaso el testimonio de Gourmelon sobre su apariencia “perfecta” sugiere algo aún más siniestro?
Esta noche, al atardecer, mientras el sol se pone sobre el Sena, la llama del monumento a la Libertad se cubre de flores frescas. El héroe ha hablado, pero para muchos, el misterio de la Princesa de Gales apenas comienza a desvelarse, una vez más.