El rey Carlos le otorga a Meghan Markle un nuevo título, lo que enfurece a la reina Camila.
En un giro real que nadie vio venir, el rey Carlos III le ha otorgado un título completamente nuevo a Meghan Markle, duquesa de Sussex, una decisión que, según se informa, ha dejado a la reina Camila absolutamente furiosa tras las puertas del palacio.

Según varias fuentes del palacio, durante una reunión familiar privada en Balmoral el fin de semana pasado, el rey Carlos hizo el sorprendente anuncio de que le otorgaría a Meghan el título honorario de “Patrona Real de la Iniciativa Juvenil de la Commonwealth”, un prestigioso papel simbólico tradicionalmente reservado para los miembros de la realeza de mayor edad que viven en el Reino Unido.
La decisión ha desatado una polémica en la casa real. Se dice que la reina Camila, quien ha estado construyendo su propia imagen pública y forjando cuidadosamente su legado junto a Carlos, está “profundamente irritada” por lo que percibe como una generosidad imprudente del rey hacia Meghan, especialmente considerando la muy pública salida de Meghan y el príncipe Harry de sus deberes reales y de su vida en California.
“Camilla siente que esto es una bofetada”, confesó un asesor real de larga trayectoria. “Ha trabajado incansablemente para apoyar a Carlos, asumiendo innumerables roles para estabilizar la monarquía tras el Megxit, solo para ver cómo Carlos recompensaba a Meghan con un nuevo y brillante título”.
Las fuentes dicen que la medida del Rey es parte de un intento estratégico de sanar las divisiones dentro de la familia y reparar los lazos tensos con las naciones de la Commonwealth, muchas de las cuales aún guardan buenos recuerdos del encanto y la accesibilidad de Meghan durante las giras reales de los Sussex.
“Carlos cree que otorgarle a Meghan este rol podría ser una forma de reintegrar a Harry y Meghan a la familia real, al menos simbólicamente”, explicó otra fuente cercana a la corte. “Cree que podría aliviar las tensiones y recordarle al mundo que los Sussex siguen siendo miembros valiosos de la familia real”.
Pero no todos están contentos. Los altos cortesanos del palacio temen que el título transmita un mensaje equivocado, socavando la labor de divulgación continua de la Reina Consorte en la Commonwealth. «Camilla ha dedicado años a forjar relaciones con estos países», señaló una fuente. «Parece que Carlos la está tomando por sorpresa y menospreciando sus esfuerzos».
Como era de esperar, la reacción pública ha sido polarizada. Los partidarios de Meghan han inundado las redes sociales con entusiasmo, celebrando este reconocimiento tan esperado. Sin embargo, los críticos argumentan que es una apuesta arriesgada que podría reavivar la controversia en torno a la difícil relación de los Sussex con la monarquía.
En cuanto a la propia Meghan, los informes dicen que estaba “sorprendida pero genuinamente conmovida” por el gesto, aunque fuentes cercanas al palacio advierten que aceptar el título honorario también puede conllevar un nuevo escrutinio y renovadas expectativas de representar los valores reales.
Queda por ver si la audaz decisión del rey Carlos ayudará a reparar las fracturas familiares o simplemente las agravará. Una cosa es segura: al otorgarle a Meghan Markle este nuevo honor, el rey ha desatado una tormenta real, con la reina Camila en el centro de la misma.