
Una ola de polémica en torno a la realeza británica sacude esta semana a Gran Bretaña, con seguidores en redes sociales exigiendo un cambio radical en la relación con el esposo de la princesa Ana, Sir Tim Laurence . Lo que comenzó como unos pocos comentarios en internet se ha convertido en una protesta pública generalizada, con miles de personas siguiendo de cerca a la realeza afirmando que el Palacio ha ignorado el papel de Sir Tim durante demasiado tiempo.
Sir Tim Laurence, el discreto y fiel esposo de la princesa Ana, ha sido considerado durante mucho tiempo el «héroe anónimo» de la Familia Real: un hombre que, aunque rara vez aparece en los titulares, ha sido un apoyo constante para la Princesa Real. Ahora, sus partidarios piden que reciba un reconocimiento oficial e incluso un nuevo título real que refleje sus años de leal servicio y discreción.
«Ha estado al lado de Ana durante décadas, trabajando incansablemente entre bastidores. Ya es hora de que el Palacio escuche al pueblo», escribió un seguidor en X (antes Twitter). Otro añadió: «Si Meghan pudo recibir toda esa atención por unos pocos años de servicio a la realeza, ¡Sir Tim se merece mucho más después de treinta!».
El escándalo comenzó tras la publicación de fotos de Sir Tim acompañando a la princesa Ana en un evento benéfico la semana pasada. Los observadores no pudieron evitar notar que, a pesar de su discreta dedicación, una vez más no figuraba en el comunicado de prensa oficial del Palacio sobre el evento. «Está ahí mismo en la foto», comentó un bloguero especializado en la realeza. «¿Pero su nombre? Ni siquiera lo mencionan. Es una falta de respeto».
Los comentaristas de la realeza están divididos. Algunos creen que el Palacio acabará cediendo a la presión pública, mientras que otros piensan que la Corona prefiere mantener a Sir Tim en un segundo plano. «No es un miembro activo de la realeza en el sentido tradicional», explicó un experto. «Pero el público le tiene un cariño especial. Existe la sensación de que encarna lo mejor de los valores monárquicos de antaño: dignidad, humildad y un servicio discreto».
El creciente movimiento —ahora conocido en línea como #RecognizeSirTim— ha ganado fuerza en todo el Reino Unido y más allá. Sus partidarios incluso están difundiendo peticiones en línea instando al Rey a que le otorgue a Sir Tim un nuevo título honorífico o un cargo público especial dentro de la Casa Real.
Incluso la generalmente reservada princesa Ana pareció insinuar el asunto en una entrevista reciente, cuando dijo: «Tim siempre me ha apoyado muchísimo, quizá más de lo que nadie se imagina». Esa sola frase desató la euforia entre los fans, y un comentarista escribió: «¡Está claro que nos está diciendo algo!».
En el interior del Palacio de Buckingham, sin embargo, reina el silencio, como es habitual. Al ser consultada, una fuente oficial se limitó a decir: «El Palacio no responde a especulaciones». Pero eso no ha impedido que los aficionados a la realeza sigan especulando sin control, y a gritos.
Como lo expresó un veterano observador de la realeza: “Sir Tim representa todo lo