Según informes, el príncipe William busca despojar a Harry y Meghan de los títulos reales restantes.
Informes recientes de miembros de la realeza afirman que el príncipe Guillermo está considerando activamente medidas para despojar al príncipe Harry y a Meghan Markle de sus títulos reales restantes. Esta decisión, de ser cierta, marcaría un punto de inflexión significativo en la ya tensa relación entre los Sussex y el resto de la familia real británica.

El duque y la duquesa de Sussex se distanciaron de sus roles como miembros de la realeza a principios de 2020, alegando el intenso escrutinio mediático y su deseo de independencia financiera. Si bien acordaron dejar de usar el tratamiento de “Su Alteza Real”, conservaron sus títulos de duque y duquesa. Desde entonces, se han mudado a California, han firmado lucrativos acuerdos con Netflix y Spotify, y han hablado abiertamente sobre sus experiencias dentro de la familia real.
Según fuentes cercanas al palacio, el príncipe Guillermo está cada vez más frustrado por el uso continuo de sus títulos por parte de Harry y Meghan en negocios comerciales. Fuentes cercanas afirman que cree que su asociación con la familia real, al tiempo que realizan actividades comerciales independientes, genera confusión y podría dañar la reputación de la monarquía. Como futuro rey, Guillermo, según se informa, siente que es su responsabilidad salvaguardar la integridad de la institución.
Los expertos en realeza señalan que despojar legalmente a Harry y Meghan de sus títulos no sería sencillo. Títulos como el de duque de Sussex fueron otorgados por la reina Isabel II y probablemente requerirían que el monarca reinante, el rey Carlos III, tomara medidas oficiales con apoyo parlamentario. Sin embargo, la influencia de Guillermo como heredero al trono es significativa. Si realmente está impulsando esta medida, podría ejercer presión adicional sobre el rey Carlos para que actúe.
La opinión pública británica sigue profundamente dividida. Algunos apoyan la decisión de Harry y Meghan de forjar su propia vida en el extranjero, mientras que otros consideran inapropiado que sigan usando títulos reales, dadas sus críticas a la familia. Las encuestas sugieren que muchos británicos creen que Harry debería renunciar voluntariamente a sus títulos para no socavar la monarquía. Mientras tanto, su popularidad en Estados Unidos se mantiene relativamente alta, y muchos admiran la labor filantrópica de la pareja y su franqueza en materia de salud mental.
Los críticos argumentan que retirarles sus títulos podría profundizar las divisiones familiares y dar una imagen vengativa. Señalan que, a pesar de sus desacuerdos, Harry sigue siendo el hijo del rey y el único hermano de Guillermo. Algunos también se preguntan si tal medida podría distraer la atención de los desafíos actuales de la familia real, incluyendo los esfuerzos por modernizarse y mantener el apoyo público.
Quienes apoyan medidas más estrictas argumentan que se deben establecer límites claros para proteger la marca real. Sostienen que el uso de los títulos por parte de Harry y Meghan en la vida pública crea una impresión engañosa de respaldo oficial por parte de la corona. Al eliminar formalmente estos títulos, afirman, la familia real podría reafirmar sus estándares y distanciarse de cualquier controversia relacionada con las actividades mediáticas de los Sussex.
Hasta el momento, el palacio no ha emitido un comunicado oficial sobre estos últimos informes. Queda por ver si la supuesta iniciativa del príncipe Guillermo se traducirá en acciones concretas o si la diplomacia familiar a puerta cerrada prevalecerá. En cualquier caso, este acontecimiento pone de relieve la continua complejidad de conciliar la libertad personal con el deber real, una tensión que ha definido durante mucho tiempo la vida de la familia más famosa de Gran Bretaña.