El príncipe Harry furioso cuando el rey Carlos despoja a Archie y Lilibet de todos sus títulos y privilegios
En una decisión drástica que ha conmocionado tanto a la familia real como al público en general, el rey Carlos III habría despojado a los hijos del príncipe Harry, Archie y Lilibet, de todos los títulos y privilegios reales. La decisión supuestamente ha enfurecido al príncipe Harry y ha profundizado la distancia entre él y el resto de la realeza.

Según fuentes cercanas al Palacio de Buckingham, el Rey tomó la decisión como parte de un esfuerzo por racionalizar la monarquía y consolidar las funciones de los miembros activos de la realeza. Archie, de 6 años, y Lilibet, de 4, ostentaban previamente los títulos de Príncipe y Princesa tras la muerte de la Reina Isabel II y la ascensión al trono del Rey Carlos. Sin embargo, no han desempeñado ningún cargo real y viven con sus padres en California, lejos de la vida real.
«Esto no es un ataque personal, sino una decisión estratégica», afirmó una fuente cercana a la realeza. «El Rey quiere definir claramente quién representa a la monarquía y quién no».
Para el príncipe Harry, la decisión, según se informa, supone un duro golpe. Tras retirarse de sus deberes reales en 2020 junto con su esposa Meghan Markle, Harry esperaba que sus hijos aún pudieran conservar su herencia y títulos reales, incluso si vivían en el extranjero.
«Él lo ve como un castigo selectivo», dijo una fuente cercana al duque de Sussex. «Harry siente que sus hijos están siendo borrados de la familia real».
Si bien la decisión no fue del todo inesperada dadas las tensiones entre los Sussex y la casa real, el momento y la brusquedad de la decisión han aumentado la frustración de Harry. Según informes, se le informó poco antes del anuncio público, lo que dejó poco tiempo para debatir o protestar.
El duque y la duquesa de Sussex aún no se han pronunciado públicamente sobre la situación, pero los comentaristas de la realeza anticipan una respuesta próximamente, posiblemente en forma de una entrevista televisada o una declaración escrita. Se dice que Meghan apoya firmemente a Harry, considerando esta decisión como otro ejemplo de cómo la institución real ha fallado en apoyar a su familia.
La opinión pública sigue profundamente dividida. Algunos aplauden al Rey por reforzar las fronteras y centrar la atención de la monarquía en su futuro papel. Otros creen que esta decisión aliena a las generaciones más jóvenes y castiga a los hijos por las decisiones de sus padres.
Mientras tanto, es poco probable que la vida cotidiana de Archie y Lilibet cambie significativamente. Los hermanos siguen criándose en la intimidad de Montecito, California, rodeados de una fama y una riqueza diferentes. Sin embargo, el peso simbólico de ser excluidos de la realeza podría tener consecuencias a medida que crezcan.
Este último acontecimiento agrava la ya compleja y tensa relación entre el príncipe Harry y la familia real. Queda por ver si marca un punto de no retorno o se convierte en un paso hacia una eventual reconciliación.
Mientras la familia real transita una nueva era bajo el reinado de Carlos III, es probable que decisiones como ésta sigan generando debates sobre la tradición, la modernidad y la naturaleza misma de la monarquía en el siglo XXI.