La polémica reacción de Meghan genera tensión durante el reencuentro de Harry con el rey Carlos
Lo que pretendía ser un momento solemne y sanador ha desatado una nueva polémica en la realeza. El príncipe Harry y el rey Carlos III se reunieron discretamente en el Palacio de Buckingham esta semana —su primer encuentro privado en más de un año—, pero fue el comportamiento inesperado de Meghan Markle en torno al encuentro lo que desató una ola de tensión dentro del palacio y la indignación pública fuera de él.
Durante días, los cortesanos trabajaron discretamente para organizar el encuentro entre padre e hijo, considerado un frágil paso hacia la reconciliación. Pero a medida que se extendían rumores sobre la reacción de Meghan entre bastidores, la carga emocional del reencuentro se vio eclipsada por otra ronda de controversia.

Un momento de paz frágil
Fuentes cercanas describen el encuentro entre Harry y Charles como tranquilo y solemne. Según se dice, Harry entró por una entrada lateral privada al anochecer, y ambos hombres pasaron casi una hora juntos en el estudio del rey.
“Eran reservados, cautelosos”, dijo un ayudante de palacio. “Pero había algo de dulzura en ello, como dos hombres intentando recordar cómo ser familia”.
Sin embargo, aunque la reunión parecía indicar un posible deshielo, la respuesta de Meghan ahora ha ensombrecido lo que podría haber sido un gran avance.
La reacción de Meghan sorprende
Según fuentes cercanas al palacio, Meghan expresó su “visible frustración” al enterarse de que la reunión sería privada y que no había sido invitada a asistir ni a unirse por videollamada.
“Cuestionó el momento, el secretismo y si esto pretendía excluirla”, reveló una fuente. “Su tono sorprendió a varios altos funcionarios: fue brusco, casi confrontativo”.
Otros afirman que Meghan hizo comentarios que insinuaban que el palacio estaba intentando “reescribir la narrativa” al enmarcar la reunión como una reconciliación entre Charles y Harry sin ella.
Aunque, según se informa, sus comentarios se hicieron en privado, la noticia se filtró rápidamente por los pasillos del palacio, e incluso sus partidarios más leales tuvieron dificultades para defender su reacción.
El Palacio de Buckingham está inquieto
Se dice que los altos cortesanos están “profundamente inquietos”, temiendo que la reacción de Meghan pueda descarrilar el frágil progreso logrado entre Carlos y Harry.
“Todos contuvieron la respiración para que esta reunión se llevara a cabo pacíficamente”, dijo un miembro veterano del personal real. “Ahora el ambiente está de nuevo tenso. La tensión es mayor que en meses”.
Según se informa, el príncipe William ha sido informado sobre la situación, pero ha permanecido en silencio, mientras que Charles se ha negado a hacer comentarios públicos, aunque fuentes cercanas dicen que parecía “visiblemente desanimado” después de enterarse de los comentarios de Meghan.
Una reputación en juego
Los comentaristas reales advierten que este momento podría ser crucial para la imagen de Meghan.
“Tuvo la oportunidad de mostrarse comprensiva y permitir que un padre y un hijo sanaran”, señaló un analista real. “En cambio, su reacción podría recordarse como el momento en que su reputación en los círculos reales se vio irremediablemente dañada”.
Lo que debía ser un puente tranquilo entre padre e hijo puede ahora convertirse en la chispa que reavivó la ruptura real.