El rey Aldric ordena el borrado digital total de la duquesa Selina de los registros reales.
En una acción rápida e inflexible, el rey Aldric del Reino de Westerford ha ordenado la eliminación total de la presencia de la duquesa Selina de todos los registros reales oficiales. Fotografías, entradas biográficas, menciones ceremoniales e incluso su título real han sido borradas de los archivos digitales y físicos de la monarquía, borrándola así de la historia de la institución.

La purga sin precedentes, confirmada el martes por la noche por la Oficina de Prensa Real, ha conmocionado tanto a los círculos políticos como a la opinión pública. «Por orden de Su Majestad el Rey, todas las referencias a la Duquesa de Elmsworth deben eliminarse con efecto inmediato», decía el comunicado. «Se trata de un asunto de registro oficial y de integridad institucional». No se ofreció ninguna otra explicación.
En las horas posteriores al anuncio, el sitio web real se sometió a una rápida renovación. Las páginas que antes detallaban las obras benéficas de Selina, sus apariciones públicas y su biografía ahora redirigen a un mensaje genérico de “Página no encontrada”. Las cuentas oficiales de redes sociales de la Casa Real también han eliminado todas las publicaciones con su imagen o nombre. Incluso fotografías de importantes eventos de estado en los que Selina desempeñó un papel central se han reeditado a la prensa con su presencia recortada.
La magnitud de la operación sugiere meses de planificación. Fuentes familiarizadas con el proceso de archivo del palacio describieron «un esfuerzo coordinado que involucró a equipos legales, técnicos e históricos». Una fuente, que habló bajo condición de anonimato, la calificó como «la revisión histórica más exhaustiva en la memoria real moderna».
La duquesa Selina, quien se casó con el príncipe Leopoldo en 2018, se destacó como uno de los miembros más visibles y célebres de la familia real. Su enfoque directo hacia la filantropía, especialmente en las áreas de política ambiental y educación global, le granjeó un gran apoyo internacional. Sin embargo, en los últimos años, los rumores sobre las tensas relaciones entre Selina y altos cargos de la casa real han sido frecuentes.
El palacio no ha abordado la naturaleza de la ruptura. Sin embargo, los expertos constitucionales señalan que una purga de esta magnitud indica más que un desacuerdo personal: representa una ruptura deliberada de los vínculos institucionales. «Borrar a un miembro de los registros oficiales no es simbólico, sino estructural», afirmó la Dra. Elinor Hart, historiadora de las monarquías europeas. «Es como si nunca hubiera existido en el marco real».
La respuesta pública ha sido polarizada. Los lealistas argumentan que el Rey está protegiendo la dignidad de la Corona de la discordia interna. Los críticos ven la purga como un acto alarmante de censura. En redes sociales, etiquetas como #WhereIsSelina y #RoyalRewrite se han vuelto tendencia, y los usuarios debaten si la historia puede, o debe, reescribirse tan completamente.
Hasta la mañana del miércoles, la duquesa Selina no había hecho ninguna declaración pública. Sus relatos personales permanecían en silencio y se desconocía su paradero actual. Queda por ver si desafiará la orden del Rey o si este marca el último capítulo de su vida en el ámbito del palacio.
Por ahora, una verdad se mantiene en pie: en la historia oficial del Reino de Westerford, la duquesa Selina ha desaparecido sin dejar rastro.