“Ella todavía estaba viva, Diana me tomó la mano y me susurró…” – El emotivo relato de la primera bombera que rescató a la princesa Diana del trágico accidente conmociona al mundo: “Dijo que el verdadero conductor era…”
En una revelación que ha impactado al mundo y reavivado preguntas de décadas atrás, el primer bombero en llegar al lugar del trágico accidente automovilístico de París de 1997 en el que se vio involucrada la Princesa Diana ha roto su silencio. En una emotiva entrevista, el ahora retirado bombero compartió detalles escalofriantes de aquella fatídica noche, incluyendo un mensaje susurrado de la querida Princesa de Gales momentos antes de perder el conocimiento.
Xavier Gourmelon, el bombero francés que dirigió el rescate en el túnel del Pont de l’Alma, describió su llegada a una escena caótica: metal retorcido, luces destellantes y confusión. Entre los escombros, encontró a Diana aún con vida, aunque gravemente herida.
“Estaba en el suelo, en la parte de atrás”, recordó Gourmelon. “Le tomé la mano para consolarla. Abrió los ojos y me miró fijamente. Todo estaba tranquilo, demasiado tranquilo para un momento como ese”.

Lo que vino después, dice, es lo que lo ha perseguido durante décadas.
Susurró algo, muy suavemente. Era en inglés. Dijo: «Díganles… que el verdadero conductor no era Henri». Entonces volvió a cerrar los ojos.
Las palabras, apenas audibles entre el sonido de las sirenas y los gritos, lo conmovieron profundamente. «En ese momento, no entendí la importancia. Solo intentábamos salvarle la vida».
Esta declaración está conmocionando a los medios de comunicación y a los observadores de la realeza, sugiriendo por primera vez que Diana puede haber creído que alguien más estaba en control, o era responsable, del accidente que terminaría con su vida.
Henri Paul, subjefe de seguridad del Hotel Ritz de París, era el conductor oficial esa noche y posteriormente se le detectó un alto nivel de alcohol en la sangre. Durante años, han circulado teorías conspirativas en torno al accidente, alimentadas por inconsistencias, la rapidez de los acontecimientos y los temores documentados de Diana de ser blanco de un complot orquestado.
Aunque las autoridades han sostenido que se trató de un trágico accidente causado por el exceso de velocidad y un conductor ebrio perseguido por paparazzi, este nuevo relato abre la puerta a más especulaciones.
Gourmelon enfatizó que nunca compartió los detalles por respeto a la familia real y a la investigación. Pero ahora, casi tres décadas después, dice que el recuerdo sigue pesando sobre él. «El mundo merece saber lo que dijo, aunque eso lo cambie todo».
Las reacciones del público han sido rápidas y emotivas. Las redes sociales están inundadas de preguntas: ¿Quién fue el “verdadero conductor”? ¿Intentaba Diana señalar una conspiración? ¿Fue una frase malinterpretada o la última pista de una mujer que se sentía perseguida durante mucho tiempo?
Hasta el momento, el Palacio de Buckingham se ha negado a comentar la versión del bombero. Mohamed Al-Fayed, padre de Dodi Fayed, quien también falleció en el accidente, llevaba tiempo alegando que había sido víctima de un delito, lo que ha agravado aún más la polémica que esta declaración ha desatado.
Independientemente de las investigaciones que sigan, una cosa es segura: los últimos momentos de la princesa Diana, tal como los describe el hombre que le tomó la mano, están otra vez conmoviendo el corazón del mundo y planteando preguntas inquietantes que quizá nunca tengan una respuesta completa.