En una revelación que ha reavivado las preguntas sobre la trágica muerte de la princesa Diana, su ex guardaespaldas ha dado a conocer detalles inquietantes sobre esa fatídica noche en París. Rompiendo años de silencio, el guardaespaldas confirmó los rumores de larga data de que Diana efectivamente llevaba puesto el cinturón de seguridad al entrar en el vehículo, pero que recibió instrucciones de quitárselo poco antes del accidente. Esta impactante declaración plantea nuevas preguntas sobre las circunstancias que rodearon su muerte y sugiere que puede haber habido más en la historia de lo que se sabía anteriormente.

El guardaespaldas, que acompañó a Diana en varios compromisos públicos y privados, reveló que inicialmente había sido contratado por una persona distinta a la propia Diana. Aunque no especificó la identidad de esta persona, insinuó que puede haber habido influencias externas sobre sus medidas de seguridad. La decisión de compartir estos detalles, explicó, llega después de años de sentirse agobiado por un conocimiento que, según él, el público tiene derecho a conocer.
Según su relato, Diana entró en el coche con el cinturón de seguridad puesto, una medida de seguridad rutinaria que solía seguir debido a su alto perfil. Sin embargo, afirma que, en algún momento, le pidieron que se desabrochara el cinturón de seguridad, aunque el guardaespaldas no aclaró quién le dio la orden de hacerlo ni por qué. Esta afirmación coincide con las sospechas de los investigadores y los teóricos de la conspiración por igual, que desde hace tiempo han señalado la ausencia de cinturón de seguridad como un factor clave que contribuyó a sus heridas fatales.
Las revelaciones del guardaespaldas añaden un nuevo matiz al misterio, especialmente teniendo en cuenta los años de especulación en torno a las intenciones y acciones de quienes participaron en los arreglos de seguridad de Diana. Sus palabras sugieren la posibilidad de influencia o presión de fuerzas externas, lo que profundiza la intriga sobre quién pudo haber querido controlar las acciones de Diana en esa trágica noche. Si bien la identidad del individuo que instó a Diana a quitarse el cinturón de seguridad sigue siendo desconocida, esta revelación ha vuelto a poner de relieve los motivos y las circunstancias que rodearon su muerte.
La reacción pública a estas declaraciones ha sido intensa y muchos han exigido que se vuelva a examinar el caso a fondo. La muerte de Diana siempre ha conllevado un cierto misterio y preguntas sin resolver, y la admisión del guardaespaldas no hace más que acentuar ese sentimiento. Ahora muchos piden que se investigue más, con la esperanza de que esta nueva información pueda llevar a respuestas que han eludido al mundo durante más de dos décadas.