El Palacio de Buckingham ha emitido un comunicado del rey Carlos III tras la detención de su hermano menor, Andrés, bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas.

En el comunicado emitido el jueves, el Rey expresó su profunda preocupación por la noticia y recalcó la importancia de que el proceso legal siga su curso. «Permítanme dejarlo claro: la ley debe seguir su curso», afirmó, y pidió un proceso «completo, justo y adecuado» mientras continúa la investigación.
El monarca también subrayó la postura del Palacio respecto a la cooperación con las autoridades. «En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación plenos e incondicionales», añade el comunicado.
Charles confirmó que no haría más comentarios mientras la investigación esté en curso, alegando que sería inapropiado hacerlo. Señaló que él y su familia continuarían con sus funciones públicas durante este período.
Andrew, quien ya había sido despojado de sus títulos reales y expulsado de la Logia Real de Windsor, fue arrestado el jueves en el marco de una investigación policial que se está ampliando y que está relacionada con las acusaciones surgidas de los archivos de Jeffrey Epstein. El arresto está vinculado a su anterior cargo como enviado comercial del Reino Unido.
Este caso marca un momento extraordinario para la familia real. La detención de un miembro de alto rango de la realeza no tiene precedentes en la historia británica moderna. La policía confirmó que los agentes también estaban realizando registros en dos propiedades, una en el este de Inglaterra y otra al oeste de Londres.
En un comunicado, la policía de Thames Valley informó que un hombre de unos sesenta años, residente de Norfolk, había sido arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas. Como es habitual en el Reino Unido, no se reveló la identidad del individuo. La policía añadió que se estaban realizando registros en domicilios de Berkshire y Norfolk, y que el hombre permanecía bajo custodia.
El jueves coincidió además con el 66 cumpleaños de Andrew, lo que se suma a un capítulo que ya de por sí ha sido profundamente perjudicial para el ex miembro de la realeza caído en desgracia.
El Palacio de Buckingham emitió el comunicado del Rey, mientras el escrutinio público y político en torno al caso continúa intensificándose.
