Londres, Reino Unido — ¡Agárrense bien, seguidores de la realeza! En una medida que ha causado revuelo en el Palacio de Buckingham, la princesa Ana habría impuesto un severo “castigo real” dirigido directamente a Meghan Markle, la duquesa de Sussex, ¡y esto está causando un gran revuelo en la familia real! Según fuentes del palacio, la princesa Ana, conocida por su firmeza, está harta de las payasadas de Meghan y ha dejado clara su postura en una acalorada conversación privada que ahora se ha filtrado a la prensa.
La princesa Ana no se anda con rodeos —dijo una fuente de la realeza—. Le dijo a Meghan exactamente lo que pensaba, y digamos que no fue nada amable. El supuesto castigo. ¿Cuál es la consecuencia real? Según los informes, Ana ha vetado extraoficialmente a Meghan de ciertos eventos de la familia real —incluida una próxima ceremonia conmemorativa en honor a la difunta reina— hasta que muestre el debido respeto a la Corona.
“Anne le dijo al personal que no quiere que el drama eclipse el deber real”, agregó otra fuente. “Es de la vieja escuela: la lealtad primero, los titulares después”. Reacción de Meghan: “¡Está furiosa!”. Fuentes cercanas a Meghan afirman que la duquesa está “conmocionada y furiosa”, y considera las acciones de Anne “injustas y anticuadas”. Según se informa, Meghan les dijo a sus amigos que está siendo “señalada” y que la realeza está “tratando de silenciarla”. Aun así, quienes conocen a la princesa Anne dicen que no cederá. “Anne no es del tipo que se disculpa”, dijo un observador del palacio de larga data.
“Si ya tomó una decisión, ¡buena suerte intentando cambiarla!” El Palacio en Control de Daños. Se dice que el equipo de comunicaciones de la realeza está haciendo todo lo posible por contener la historia antes de que se descontrole. Pero con la prensa deleitándose con cada detalle, el drama entre la “Princesa pragmática” y la “Duquesa californiana” no muestra señales de amainar. Una cosa es segura: cuando la Princesa Ana toma las riendas, incluso una duquesa sabe que está en problemas. El chisme de la realeza nunca ha estado tan candente, y el mundo no puede dejar de saborearlo.

