“Una reina, dos ruedas”: El Palacio de Buckingham aclara la postura de la reina Camila sobre el escándalo Moto-Royal
Justo cuando el público creía que el drama real había alcanzado su punto álgido con la incursión de la princesa Ana en los deportes de motor extremos, surgió un nuevo titular: La Batalla del Granero. Tras los rumores de una acalorada “discusión” durante el té en Highgrove, el Palacio de Buckingham se vio obligado a emitir un comunicado secundario, esta vez sobre la reina Camila .
Ayer surgieron informes de que la Reina Consorte fue vista “visiblemente desconcertada” cuando una flota de cajas de herramientas mecánicas de alta resistencia fue entregada al palacio, bloqueando el camino hacia su jardín de rosas favorito.
El compromiso del “sidecar”
En un esfuerzo por calmar los rumores de una ruptura real, la oficina de prensa del Palacio publicó una breve actualización esta tarde.
“Su Majestad la Reina apoya plenamente el espíritu aventurero de la Princesa Real”, decía el comunicado, aunque los testigos señalaron que la tinta parecía estar manchada por lo que parecía una lágrima nerviosa. “Sin embargo, Su Majestad desea aclarar que ha rechazado la oferta de unirse al ‘Royal Racing Team’ como pasajera de sidecar. Su Majestad prefiere caballos de fuerza de cuatro patas, devoradores de heno”.
Tras puertas cerradas
A pesar de las pulidas relaciones públicas del Palacio, las “fuentes” (probablemente un lacayo muy hablador) sugieren que Camilla no está muy entusiasmada con las nuevas incorporaciones a la realeza.
Al parecer, las tranquilas mañanas de la Reina Consorte se vieron interrumpidas por el sonido de Ana “afinando sus tubos de escape” a las 6:00 a. m. Una fuente afirmó: “Camilla intentaba disfrutar de un tranquilo Earl Grey cuando Ana hizo un caballito junto a la ventana del comedor. La tiara de la Reina no se cayó, pero la mermelada sí que se vio afectada”.
Las demandas secretas de la Reina

Según rumores que llegan desde los pasillos del Palacio, la Reina Camila ha establecido algunas “Reglas de Oro” para esta nueva afición real:
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Sin marcas de neumáticos en el césped: cualquier marca de neumáticos que se encuentre en el césped prístino de Sandringham se deducirá del presupuesto de viaje real.
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La seguridad es lo primero: si Anne insiste en competir, la bicicleta debe estar equipada con una canasta para un Jack Russell Terrier (por motivos puramente estéticos).
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Coordinación de colores: si las bicicletas se van a estacionar en el patio, deben pintarse en “Crema Regencia” o “Azul Palacio” para evitar que desentonen con la arquitectura.
Una base de fans real
Sorprendentemente, el público se ha puesto del lado del atrevido dúo. Las redes sociales han rebosado de memes de “Rápido y Fabuloso”, que muestran a Camilla con un mono de carreras de seda floral. Aunque el Palacio niega que Camilla haya comprado en secreto una chaqueta de cuero, ayer fue vista con unas gafas de sol de aviador muy oscuras y mirando con curiosidad un catálogo de Ducati.
“Camilla es el pilar de la familia”, dice el comentarista real Barnaby Bellows. “Sabe que si no puede detener a Ana, más le vale asegurarse de que los cascos sean de diseño y que el paddock tenga una buena selección de sándwiches”.
El camino por delante
Mientras las noticias “impactantes” siguen difundiéndose, el Palacio intenta cambiar la narrativa hacia una “Monarquía Moderna en Marcha”. Queda por ver si Camila finalmente aceptará ondear la bandera a cuadros en la primera contienda de Ana.