El Palacio de Buckingham ha anunciado con gran pesar el fallecimiento de Catalina, duquesa de Kent, esposa del príncipe Eduardo, duque de Kent. La duquesa, prima hermana de la difunta reina Isabel II, fue una querida y respetada miembro de la Familia Real y falleció a los 92 años.
En el comunicado oficial emitido por el Palacio, el rey Carlos III y la reina Camila, junto con el resto de la Familia Real, expresaron su profundo pesar por la pérdida. El comunicado oficial decía: «Con profundo pesar, el Palacio de Buckingham anuncia el fallecimiento de la duquesa de Kent. Su Alteza Real falleció en paz anoche en el Palacio de Kensington, rodeada de su familia».

Una vida de devoción: El rey Carlos y la reina Camila expresaron sus condolencias al duque de Kent, a sus hijos y nietos, y recuerdan con cariño la dedicación de Su Alteza Real a todas las organizaciones con las que estuvo asociada. La pasión por la música: La duquesa Catalina era famosa por su profundo amor por la música. Sorprendió al público trabajando en secreto como profesora de música en una escuela primaria de Hull, donde los alumnos la conocían simplemente como “Sra. Kent”, testimonio de su humildad y su deseo de conectar con los jóvenes a través de la música. Empatía y compasión:
Era especialmente querida por el público por su compasión y empatía hacia los jóvenes, en particular por su reconfortante presencia en el campeonato de tenis de Wimbledon, donde era conocida por sus sinceros gestos de consuelo a los jugadores perdedores. Según informes, el rey Carlos ha decretado un período de luto real oficial en honor a la duquesa. Durante este tiempo, las banderas del Palacio de Buckingham y otras residencias reales ondearán a media asta. El fallecimiento de la duquesa de Kent no solo es una pérdida para la familia inmediata del duque de Kent, sino también un momento conmovedor para el Reino Unido, que recuerda a una miembro de la realeza que dedicó su vida al servicio, la caridad y las artes.