
Esta participación no sorprende a quienes conocen la labor de defensa de Harry. Su experiencia militar le inculcó un profundo respeto por los héroes de primera línea, y desde hace tiempo defiende causas relacionadas con la salud mental, la rehabilitación física y la preparación para emergencias. Los Juegos Invictus, fundados por él en 2014, han enfatizado constantemente la importancia del apoyo médico en la recuperación de los veteranos, colaborando frecuentemente con hospitales y centros de rehabilitación de todo el mundo.
Un portavoz del duque de Sussex emitió una breve declaración: «El príncipe Harry siempre se ha comprometido a apoyar a quienes sirven en primera línea, ya sea en el ejército o en el sector sanitario. Participar en ejercicios de entrenamiento como este le permite honrar su labor vital y contribuir en lo que pueda». La coincidencia de este evento añade un toque de intriga adicional. Con las conversaciones en curso sobre la seguridad de Harry en el Reino Unido y sus ocasionales regresos para causas benéficas, este simulacro hospitalario subraya su continua dedicación a las actividades de servicio, incluso desde su base en California.