Se dice que el príncipe Harry está profundamente preocupado por la falta de una relación real entre sus hijos, Archie y Lilibet, y sus abuelos, particularmente el rey Carlos III.

Según un informe de Closer, Harry encuentra la situación desgarradora. Fuentes afirman que tanto Archie como Lilibet saben muy poco sobre su abuelo real, una realidad que les pesa mucho a él y a Meghan Markle.
Una fuente cercana afirma que Harry cree que sus hijos merecen comprender de dónde vienen y conocer a su familia de primera mano, no solo a través de libros de historia o titulares. La misma fuente describe la situación como “devastadora” para él, especialmente porque las oportunidades de momentos relajados y privados con su padre son cada vez más escasas.
Según se informa, a Harry le preocupa que cualquier reunión futura con el Rey implique formalidades, asesores o límites legales en lugar de un tiempo familiar genuino. Ese temor ha generado una mayor preocupación de que Archie y Lilibet crezcan conociendo a su abuelo solo a través de fotografías y relatos de segunda mano.
La familia se mudó a Estados Unidos en 2020, poco después del nacimiento de Archie. Lilibet fue posteriormente recibida allí, y desde entonces el contacto con la familia real ha sido limitado. Los niños no han visto al rey Carlos en más de tres años.
La última vez que la monarca los vio fue en junio de 2022, durante las celebraciones del Jubileo de Platino de la difunta reina Isabel. Carlos solo ha visto a Lilibet una vez y ha pasado tiempo con Archie en contadas ocasiones.
Para Harry, esa distancia no es solo física. Representa una oportunidad perdida de conectar con su familia, una oportunidad que teme que nunca se recupere por completo.