
El Palacio está sumido en el caos esta noche, tras la aparición de impactantes informes que indican que la reina Camila ha sido detenida formalmente para ser interrogada a raíz de una sorprendente nueva acusación relacionada con la princesa Lilibet Diana Mountbatten-Windsor. Fuentes cercanas a Buckingham confirman que el rumor, que data de hace cinco años y que los asesores reales habían tachado de «tontería», ha resurgido repentinamente, obligando a los investigadores a reabrir uno de los capítulos más controvertidos de la historia de la monarquía.
Según detalles exclusivos, la investigación se reanudó discretamente el mes pasado, cuando surgió nueva información sobre el linaje real de Lilibet, la hija del príncipe Harry y Meghan Markle. La revelación provino, al parecer, de un documento sellado descubierto entre la correspondencia privada de la difunta reina Isabel II, que contenía notas delicadas sobre un incidente con Camilla y una conversación secreta acerca del reconocimiento oficial de Lilibet. Aproximadamente a las 19:45, hora de Londres, varios testigos vieron llegar a Clarence House varios vehículos sin distintivos. Minutos después, se vio a la reina Camilla salir escoltada por agentes de la protección real. Aunque el Palacio insiste en que no fue “arrestada formalmente”, varias fuentes internas confirmaron que fue llevada a declarar en privado bajo la autoridad directa de la realeza. Un alto asesor, hablando bajo estricta condición de anonimato, reveló:
Su Majestad la Reina Consorte se mostró visiblemente afectada. Pidió hablar con el Rey Carlos, pero este se encontraba reunido con sus asesores legales. Es la primera vez en la historia moderna de la monarquía que ocurre un incidente de este tipo. El Rey Carlos, que ya aqueja problemas de salud, se encuentra, según se dice, «desconsolado y furioso», dividido entre proteger a su esposa y preservar la credibilidad de la monarquía. Mientras tanto, el Príncipe Guillermo se dirigió rápidamente al Palacio tras recibir una llamada urgente a altas horas de la noche. Al otro lado del Atlántico, Harry y Meghan han guardado silencio, aunque fuentes en California sugieren que están «siguiendo de cerca» la situación. Un amigo de los Sussex declaró a la prensa:
Llevan años oyendo rumores al respecto. Pero que ahora sea oficial es sencillamente impactante. Las redes sociales han estallado de incredulidad, con millones de personas exigiendo respuestas. Los analistas de la realeza sugieren que, de confirmarse, las acusaciones podrían reconfigurar la línea de sucesión al trono y desencadenar una crisis constitucional sin precedentes en la historia reciente.

A primera hora de la mañana, el Palacio de Buckingham emitió un breve comunicado: «Su Majestad la Reina Camila está cooperando plenamente con las autoridades en la investigación sobre asuntos históricos. El Palacio no hará más comentarios por el momento». Pero tras las imponentes puertas del Palacio, la tensión era máxima. Según se informa, Carlos se negaba a comer o dormir, y caminaba de un lado a otro en silencio mientras sus ayudantes lo describían como «un hombre dividido entre el deber y el amor».